ABDOMINALES EN FORMA
Cuando la gente habla de abdominales, la mayoría piensa en el “six pack” o paquete de  seis, que en realidad es un único músculo (el recto abdominal) pero que va acompañado de otros músculos de la sección media.

En primer lugar debo de recordaros que el recto abdominal es un músculo ancho que va desde el esternón hasta la pelvis y tiene la función de levantar la pelvis y de flexionar el torso hacia delante. El recto abdominal está cruzado por tres tendones que le dan la característica de estar partido en
6 trozos.

A pesar de que el recto abdominal es un sólo músculo es posible estimular más la zona superior o inferior según como trabajemos los abdominales. Así, cuando la cadera está fija (la parte inferior del cuerpo no se mueve), y sólo movéis el torso, acentuamos más el trabajo de la parte superior de los abdominales. Sin embargo podemos acentuar el trabajo de la parte inferior de los abdominales realizando movimientos en el que se levanta la pelvis del suelo mientras la parte superior del cuerpo no se mueve. La zona media está compuesta también de los oblicuos, que  se componen de dos músculos que se sitúan a ambos lados del torso. El oblicuo externo  tiene forma de v y va desde el hueso del pubis hacia fuera. Los oblicuos internos son la segunda capa del músculo  y forman una v invertida que va en dirección contraria al oblicuo externo. Estos dos músculos permiten la rotación interna y la flexión lateral del tronco. El transverso abdominal es el tercer músculo de la sección media. Este músculo se  compone de fibras delgadas y cruza horizontalmente toda la pared abdominal. El transverso
abdominal es la capa muscular mas profunda y sólo se ocupa de la compresión abdominal. Prácticamente no participa en los movimientos ni se puede desarrollar así que no es necesario preocuparse por él. Una vez que os he expuesto los conceptos básicos de la anatomía abdominal, ya sabéis que no es posible aislar una parte concreta de los abdominales con cualquier ejercicio, pero si es posible acentuar más el trabajo en una zona concreta mediante la elección correcta de los ejercicios. Para un desarrollo completo de los abdominales debéis trabajarlos con ejercicios que estimulen todas las zonas. Hay que recordar que los abdominales son un grupo pequeño, y como tal lo debemos trabajar, es decir, no tiene ningún sentido trabajarlos
todos los días con sesiones maratonianas de abdominales. Según el objetivo de cada persona puedo deciros que bastará con trabajarlos un máximo de tres veces por semana, incluyendo ejercicios que trabajen la sección media desde todos los ángulos. Como cualquier músculo, debemos trabajar los abdominales con tensión constante, es decir, en toda la amplitud de recorrido de cada ejercicio y expulsando aire en la posición de máxima contracción a la vez que marcamos una pequeña pausa de 1 segundo. También debemos evitar descansar entre repeticiones en el punto de partida. Los descansos entre series deberán de ser mínimos. Si seguís estas pautas que os he dado mejorareis ostensiblemente vuestra zona abdominal. Recordad que es mejor hacer menos abdominales y que éstos estén bien hechos, que muchos y mal.
Otra cosa bien distinta es que vuestros abdominales se vean. Para  que vuestros abdominales se vean, debéis comenzar con el entrenamiento adecuado que los estimule, seguido de una dieta correcta y adecuada a cada caso para que vuestros niveles de grasa corporal sean bajos y podáis lucir esos abdominales que tanto habéis trabajado. Esto es muy importante resaltarlo pues todos tenemos abdominales desarrollados en mayor o menor medida, pero muy poca gente es capaz de lucirlos. El único secreto para destapar los abdominales de la grasa que los recubre es seguir unos hábitos dietéticos saludables que nos lleven a rebajar el porcentaje adiposo. Generalmente, para alcanzar este objetivo debéis rebajar vuestro porcentaje de grasa corporal por debajo del 10%.
Por lo tanto no debéis caer en la trampa de hacer cientos de abdominales con la esperanza de que estos aparezcan por arte de magia. Recordad
que lo más importante es seguir un programa de entrenamiento bien estructurado que trabaje los abdominales con los ejercicios adecuados para trabajar los abdominales desde todos los ángulos. Mantened un estilo de ejecución correcto y aplicarles una tensión constante. En segundo lugar no os olvidéis de la dieta porque sin ella no alcanzareis los resultados deseados. No esperéis más y poneros manos a la obra.